Ponte en situación, abres tu bandeja de entrada de correo y te enfrentas como cada día a un innumerable número de ello. Algunos son solo publicidad, otros informativos, correos masivos…, pero también encuentras otros correos que debes cuidar al máximo y de una manera personal: los de tus compañeros, superiores, proveedores o clientes.
El correo electrónico forma parte esencial de tu imagen profesional.
Son muchas las ocasiones en las que te comunicas a través de este medio, incluso a veces de forma exclusiva sin llegar a tener otro tipo de contacto ya sea telefónico o personal. Es por esto que a nivel imagen aquí es donde te la juegas.
A la hora de escribir un correo electrónico o email debemos pensarlo y estructurarlo al igual que una haríamos con una carta, con la ventaja de que llega de forma inmediata al correo de otra persona.
Sin embargo con la llegada de las nuevas tecnologías hemos perdido las formas a la hora de escribir correos electrónicos, mensajes de texto o incluso wasapp y en ocasiones no lo hacemos de la forma más recomendable.
Hoy te traigo algunas recomendaciones que espero te sirvan tanto a nivel profesional como personal.
La primera impresión: el nombre de tu cuenta de correo
Aunque tengas una cuenta personal separada de la profesional (cosa muy recomendable) en ningún caso elijas nombres de cuenta tipo “gatitasexy” o barbaridades por el estilo. Tienes que cuidar tu imagen a nivel global como ya te comentaba en mi artículo sobre marca personal tienes que cuidar tu reputación en todas las áreas, incluida la privada.
Cuidado con el lenguaje no verbal
Sí, has leído bien, aunque no estés frente a frente, ni te escuchen el tono de voz, hay cosas que debes cuidar a la hora de escribir un email, por ejemplo es uso de las mayúscula se traduce en gritos o a un nivel más personal el jaja en comparación con el jajaja (parece lo mismo pero no es igual: el jaja denota desdén mientras que jajaja se considera risa)
Piensa a quien va dirigido el mensaje
Todos los clientes o personas en general a las que mandas correos no son iguales, piensa en qué tipo de relación mantienes con ellos antes de escribir un email.
Mi recomendación es que por muy “coleguita” tuyo que sea tu cliente mantengas un lenguaje cordial y diplomático y sobre todo que tu objetivo principal sea hacer sentirle especial, porque él es el protagonista y al que le debes un trato de preferencia.
El “Asunto”
O parte vital en un email. Procura ser lo más concreta e intentar sintetizar al máximo.
Tu bandeja de entrada al igual que la de tus clientes, proveedores, compañeros… suele estar a tope, por lo que un asunto preciso es de agradecer.
Cadena de contestaciones
Muchas veces mantenemos conversaciones vía email, en las que encadenamos un correo con otros, consultas, repuestas… Una opción para que estos correos no lleguen a pesar tanto es ir eliminando las respuestas más antiguas.
Con copia
Presta atención cuando utilices esta opción y úsala con cuidado, no será la primera que mete la pata por enviar copia a quien no debe o porque a alguien no le parezca bien los destinatarios a los que van dirigidos las copias.
Acuérdate de releer bien antes de dar al botón enviar.
Evita escribir cuando estas cabreada
Sí es muy tentador mandar un correo»subidito» de tono cuando tienes un cabreo monumental pero esta opción NUNCA es buena.
Piensa que a diferencia de la palabras que se la puede “llevar el viento”, lo escrito, escrito queda. Así que lo mejor es relajarte y dejar para luego ese correo pendiente.
Espero que estos consejos te sirvan de ayuda, puede que ya los utilices algunos…
¿Cuéntame cuál de ellos llevas a la práctica de forma habitual?
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